Amigo mio escúchame, yo nunca quise lastimarte, mi único pecado fue amarte. Amigo mio escúchame, yo nunca quise lastimarte pero te quiero a tí y a él también. Amigo mio, te juro que no entiendo, cómo fue que pasó que me fui envolviendo, todo yo lo empezé como si fuera un juego, entre la espada y la pared yo me encuentro. No quise lastimarte, perdona por ocultarte, que yo tenía mi gato cuando empecé a buscarte. Ahora no quiero dejarte, tampoco puedo negarte, que a él yo lo quiero, y a tí empecé a amarte. Amigo mio, préstame atención, yo nunca pensé romper tu corazón. Todo empezó con una simple ilusión, y me enamoré sin ninguna razón.